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Notas de lectura y recomendaciones de los creadores de Leeria. Descubre qué leen y por qué — o sigue a tus lectores favoritos.

Nat_RochaBooksrecomienda Scream for Us

Me gustó, porque dan lo que sea por ella, la cuidan y protegen con su vida. Además de que la ayudan en momentos de ataques de pánico y la aceptan tal cual es. Ella les llena ese vacío emocional que ellos tienen, que aunque suene toxico eso

Nat_RochaBooksrecomienda Falling Like Leaves

Me encantó la historia, la ambientación del libro es tan pintoresco y además de como va evolucionando la relación entre ellos y los personajes individualmente. Me encanta la vibra del primer amor y el amor joven e inocente que se tienen. 🫶

Nat_RochaBooksrecomienda Alas de hierro (Empíreo 2)

Esta sgunda parte de la saga "Empireo" me dejó mal. 😍 La amé demasiado, aunque había unas partes que sentía que estaba muy lento, que era mucha información para procesarse o que era muy repetitiva la falta de comunicación entre Xaden y Vio

valeskybooksrecomienda The Seven Year Slip

Había escuchado solo maravillas del libro y no me decepcionó, fue una tremenda lectura con un toque de magia que logra enganchar a cualquiera, es una historia que te hace vivir todo tipo de emociones, muy rápida de leer y que deja bastante

Daniel Ferrercompartió una nota sobre El infinito en un junco

Si alguien os dice que el ensayo es aburrido, dadle El infinito en un junco y callad. Vallejo demuestra que se puede divulgar con la emoción de un thriller. Ojalá se enseñara así en los institutos.

Elena Sáezrecomienda Llámame por tu nombre

Un verano, Italia, diecisiete años y todo lo que duele desear. Aciman escribe el deseo como pocos. El final, con el padre hablándole a Elio, lo subrayé entero. Me dejó melancólica una semana.

Olivia Canorecomienda La Metamorfosis

Gregorio amanece convertido en insecto y lo terrible no es eso, sino la rapidez con que su familia se acostumbra. Kafka escribe la pesadilla con lógica de oficina. Breve, frío, perfecto. Te deja una incomodidad que tarda en irse.

Nuria Gilcompartió una nota sobre Harry Potter y la piedra filosofal

Releyendo Harry Potter de adulta y flipando con cuántas cosas se me pasaron de niña. Aunque sigo saltándome las descripciones largas, igual que a los diez. Hay costumbres que no se van.

Camila Restreporecomienda La casa de los espíritus

Allende y sus mujeres de varias generaciones, Clara hablando con los muertos. Empieza luminoso y termina en el horror del golpe, y ese viraje me dejó temblando. Algún personaje queda algo plano, pero el conjunto te atraviesa.

Psicología infantil, trauma y la importancia del contexto en el desarrollo. Duro, pero real y un básico a mi parecer en psicología del desarrollo. ¡Lo he releído muchas veces!

Inés Carriónrecomienda El nombre de la rosa

Un monasterio, una biblioteca laberíntica y monjes que mueren. Lo vendieron como policíaca medieval y lo es, pero Eco mete tanta historia y teología que aprendes sin enterarte. Algún diálogo se me hizo cuesta arriba, lo confieso, pero la bi

joselfemorecomienda Zorba el griego

Brutal. Voy por la mitad y ya me ha dado alguna idea de las que se impregnan

Rubén Ortegacompartió una nota

Leo literatura asiática despacio, casi siempre de noche. Hay un ritmo distinto, más de pausa que de trama. Al principio me desesperaba. Ahora es justo lo que busco cuando todo va demasiado rápido.

Olivia Canorecomienda El viejo y el mar

Un viejo, un pez, el mar. Nada más y todo. Hemingway no sobra ni una palabra, y en esa desnudez cabe la dignidad entera de una vida. Lo leí en una tarde y lo pienso a menudo. La novela corta perfecta.

Llevo desde marzo. Voy y vuelvo. Hay capítulos de aventura magníficos y luego cuarenta páginas sobre la anatomía del cachalote que me derrotan. Algún día lo termino. O eso me digo cada domingo.

Daniel Ferrerrecomienda Sapiens. De animales a dioses

Harari resume setenta mil años de humanidad y lo hace endiabladamente bien. La idea de que vivimos de ficciones compartidas (el dinero, las naciones, los dioses) me reordenó la cabeza.

Olivia Canocompartió una nota sobre El Principito

Tengo tres ediciones distintas del Principito y las he ido regalando y recomprando. Es el libro que dejo en casa de quien quiero. Pequeño, sencillo, y dice más que tratados enteros.

Marcos Vidalcompartió una nota sobre ESTUCHE LAS CRNICAS DE DUNE/ FRANK HERBERT'S DUNE SAGA

Releyendo Dune y me pasa lo de siempre: la primera vez lo lees por la trama, la segunda por la política, la tercera por la ecología del desierto. Es como tres libros distintos según el momento de tu vida en que lo abras. Pocas novelas aguantan tantas relecturas sin gastarse.

Voy entrando en la plaza de Tucumán con las travestis de Sosa Villada y su lengua que es puro fuego. Mezcla crudeza y realismo mágico de un modo que no había leído antes. A medias, pero ya lo amo.

Olivia Canocompartió una nota sobre El viejo y el mar

Vuelvo a El viejo y el mar siempre que escribo de más. Hemingway me recuerda que quitar es más difícil que poner. Cien páginas y ni una sobra. Es una lección de humildad cada vez.

Tomás Iriartecompartió una nota sobre Crimen y castigo

La gente le tiene miedo a los rusos y lo entiendo, los nombres asustan. Pero Crimen y castigo es un thriller psicológico de 1866. Si pasas de la lista de personajes del principio, vuela. Os lo prometo.

Daniel Ferrerrecomienda Una habitación propia

El argumento es impecable y sigue vigente: para escribir hacen falta dinero y un espacio propio. Como texto se nota el siglo que tiene y a ratos se me hizo lento. Pero las ideas valen cada página.

Camila Restreporecomienda Ficciones

Borges en estado puro: cuentos que son laberintos, bibliotecas infinitas, un mapa del tamaño del imperio. No se leen de corrido, se rumian. Cada relato me obliga a parar y mirar al techo un rato. El más grande, para mí.

Lucía Branrecomienda Shutter Island

Lo vi en peli primero, error mío. Aun así el libro me tuvo enganchada. Esa isla, ese faro, esa tormenta. Lehane juega sucio y encima te gusta que lo haga.

Rubén Ortegarecomienda Tokio blues. Norwegian Wood

Murakami melancólico y sin gatos ni pozos raros, solo gente joven perdida en el Tokio de los sesenta. Watanabe, Naoko, la tristeza de fondo. Lo leí en otoño y fue el acompañamiento perfecto. Quizá el más fácil para entrar en él.

Rubén Ortegacompartió una nota sobre Pachinko

Pachinko hace lo que más admiro en una novela: contarte un siglo de historia sin que sientas que te dan una clase. Pura vida de una familia, y de paso entiendes la discriminación a los coreanos en Japón. Ojalá más libros así.

Rubén Ortegarecomienda Pachinko

Cuatro generaciones de una familia coreana en Japón, tratadas siempre como extranjeras. Min Jin Lee cuenta la historia grande a través de lo pequeño, y me enseñó un trozo de mundo que ignoraba por completo. Lo terminé y lo eché de menos.

Daniel Ferrerrecomienda Pensar rápido, pensar despacio

Kahneman explica por qué tu cabeza te engaña a diario, con sus dos sistemas de pensamiento. Es denso, no voy a mentir; lo leí en tandas de un capítulo. Pero salí mirando mis propias decisiones con una desconfianza sana.

Héctor Salascompartió una nota sobre El reloj de sol

La lección de Shirley Jackson: lo que no enseñas asusta más. Hill House casi no tiene sustos y es de lo más inquietante que he leído. El cine debería tomar nota en vez de tanto golpe de sonido.

Tomás Iriarterecomienda Ana Karénina (Tomo 2)

Todo el mundo recuerda a Anna, pero el alma del libro es Levin segando heno y buscándole sentido a la vida. Tolstói mete el mundo entero aquí dentro. Larguísimo, sí; me llevó dos meses y no me arrepiento de ni uno.

Aitor Lemacompartió una nota sobre MetaMaus (Spanish Edition)

Cada vez que alguien me suelta que "los cómics son para niños" le presto Maus. Vuelven calladitos. El medio no es el techo: un Holocausto contado con ratones puede destrozarte igual que cualquier novela. O más.

Héctor Salasrecomienda Déjame entrar

Una historia de vampiros que en realidad va de la soledad de dos niños en un suburbio nevado y triste. Oskar y Eli me dieron más pena que miedo, y eso es un elogio. Lindqvist coge el tópico y lo hace humano. Incómoda y preciosa a la vez.

Rubén Ortegarecomienda La dependienta

Una mujer que solo se siente entera trabajando en un konbini, y una sociedad que no la deja en paz por no encajar. Murata escribe raro y preciso a la vez. Corto, incómodo, y de los que te hacen mirar las normas que das por hechas.

Lucía Brancompartió una nota sobre Shutter Island

Releer un thriller sabiendo el final debería ser aburrido. Con Shutter Island es al revés. Pillas todas las pistas que Lehane te dejó en la cara y no viste. Eso es escribir bien.

Tomás Iriartecompartió una nota

Confesión de lector de clásicos: tengo el Ulises de Joyce en la estantería de adorno desde hace seis años. Lo he empezado tres veces. Algún día. O no. Y no pasa absolutamente nada.

Héctor Salascompartió una nota

Soy un cobarde que lee terror, ya lo he dicho. Duermo mal, reviso el armario, y al día siguiente vuelvo a por más. No lo entiendo ni yo. Pero hay algo en pasar miedo desde el sofá seguro que engancha.

Daniel Ferrercompartió una nota

Me preguntan cómo leo no ficción densa sin abandonar. Un capítulo al día y subrayar sin miedo. El libro es tuyo, no una reliquia. El mío de Kahneman parece un campo de minas de lápiz.

Daniel Ferrercompartió una nota sobre Sapiens. De animales a dioses

El truco de Sapiens no es la información, que la encuentras en cualquier sitio. Es el marco. Te da unas gafas nuevas para mirar el mundo. Luego ya discutiremos cuánto simplifica, que simplifica bastante.

Aitor Lemacompartió una nota

Defiendo que leer manga es leer. Punto. Me he tragado discusiones absurdas sobre si "cuenta" o no. Monster o Pluto tienen más capas que la mitad de novelas que me hicieron leer en clase.

Nuria Gilcompartió una nota

Empecé a leer de verdad con doce años por una saga juvenil. Hoy leo de todo. El YA es la puerta por la que entramos un montón. Quien lo desprecia se olvida de cómo empezó él.

Lucía Brancompartió una nota sobre Perdida

Lo de Perdida no es el giro. Es que después del giro la cosa sigue subiendo. La mayoría de thrillers se desinflan en cuanto sueltan la bomba. Este no. Flynn sabía exactamente lo que hacía.